La Zanfona: Instrumento de cuerda surgido a mediados del siglo XIII como evolución del organistrum medieval , una vez que éste sale de los templos y se pone en manos populares. Suele tener forma de guitarra o laud y es el instrumento clásico del oficio de ciego coplero, y en ese contexto se hace tradicional en toda la provincia de León . Su sonido característico se consigue al frotar dos o tres cuerdas cantoras, mas otra que hace de bordón continuo, con una rueda movida con una manivela . Las notas se obtienen mediante un teclado que presiona las cuerdas cantoras. Una de las últimas referencias bibliográficas sobre los ciegos zanfoneros se refieren a un ciego natural de la provincia de León que recorrió Galicia en los años 20 (Faro de Vigo). Casi indispensable para acompañar romances y coplas de ciego que narran crímenes y hechos luctuosos.
Birimbao, trompa o arpa de boca. Usado en el área de influencia vaqueira de Laciana y Babia, son piezas realizadas por los herreros , a partir en muchos casos de una llave de hierro.
Caña. Instrumento de percusión que se construye con una caña ,de las que se utilizaban como mango de escoba, a la que se hacía una hendidura. Se toca por los alrededores de León capital.
La Dulzaina: Instrumento de viento de doble lengüeta que, durante la primera mitad del siglo XX ha ido imponiéndose en la comarcas leonesas de la Tierra de Campos, la Ribera, el Páramo y las Tierras de León. Su versión moderna con llaves, procedente de Castilla, ha ido sustituyendo en muchos casos a la chifla y el tamboril. Esta difusión de la dulzaina se debe sobre todo a la influencia de los grupos de coros y danzas de Sección Femenina , si bien desde antiguo se conocieron dulzaineros de dulzaina artesana sin llaves, gaiteros como mas popularmente se han llamado en León, por Tierra de Campos y por los alrededores de la capital leonesa .
El Rabel. Instrumento de cuerda y arco siempre asociado a la cultura pastoril y a comarcas con influencia de la trashumancia. En León se conserva su uso en la montaña oriental , cabeza de los principales cordeles de la Cañada Real Leonesa. Se tallaba por los propios pastores en madera maciza de fresno, álamo o arce, sobre la que se colocaba un pellejo de oveja curtido. las cuerdas son de tripa y en el arco se usaban crines de caballo. Con este instrumento se cantaban coplas picarescas, bailes como la jota, los titos o romances.
La Gaita de fole. Similar a todas las gaitas de fuelle del Noroeste de España y Portugal. En León suelen ser los propios gaiteros los constructores de la mismas, siendo lo mas habitual su afinación en Sibemol. Todos los ejemplares antiguos encontrados, constan solamente del fole de piel (de cabrito o de un perro pequeño) forrado de paño, soplete, roncón o rumbón y puntero, careciendo de ronquetas y otros aditamentos que hoy se utilizan a imitación de las gallegas modernas e incluso de la escocesas. Es el instrumento que anima las romerías y fiestas de la mitad occidental de la provincia (La Cabrera, el Bierzo y los Ancares) y de algunos pueblos de Babia lindantes con Asturias.
La Chifla y el Tamboril: El tamboritero es en toda la Región Leonesa (León, Zamora y Salamanca y áreas de expansión medieval en Extremadura y Tras os Montes en Portugal) el músico tradicional mas extendido por muchas de sus comarcas, participando no solo en el baile sino también en las procesiones religiosas, misas, bodas, etc. El tamboritero toca con la mano izquierda la chifla, o gaita según las comarcas, que es una flauta de tres agujeros y con la derecha el tamboril. Frente a las gaitas charras mas elaboradas ,con boquilla y aros de asta, las chiflas leonesas son enteramente de madera. Aún se tocan en el Bierzo, la Ribera de Orbigo y sobre todo en la Maragatería donde no hay fiesta sin tamboritero.
El Acordeón. Desde principios del siglo XX es el instrumento melódico que anima fiestas y romerías de las comarcas de la montaña occidental leonesa, aunque su uso se extiende por toda la provincia. Su aparición en León coincidió con el regreso de los primeros indianos y con la moda del baile agarrao, aunque pronto los bailes antiguos se adaptaron también a este instrumento. Primero se usó su primitiva versión diatónica , la que nosotros utilizamos en discos y conciertos, pero poco a poco se ha ido sustituyendo por la moderna versión cromática de teclado.
Hierros. Denominación popular en todo el Norte de España del triángulo. Suelen tocarlo los aprendices o lazarillos de los ciegos copleros acompañando a la zanfona.
Payetsa. Sartén de mango largo de hierro fundido que se utiliza como instrumento de percusión en el área vaqueira entre Babia, Laciana y concejos colindantes de Asturias. El sonido se consigue frotando el mango con una llave de hierro.

El Tambor. En toda la provincia leonesa se denomina tambor o tamboril al formado por un cilindro de madera al que se sujetan los parches de piel mediante aros metálicos unidos por cuerdas con tensores de cuero. Este tamboril de unos 40 cm. de diámetro acompaña a la chifla y se toca con un solo palillo. Sobre los parches se coloca un bordón por cada cara. Una versión algo mas pequeña que muchas veces es de metal acompaña a la gaita de fole y se toca a dos palillos .

La Caja Redoblante. Normalmente acompaña a la dulzaina. El cilindro es mas bajo que el tambor ,siempre es metálico y la tensión de los parches se consigue mediante palomillas. En las comarcas orientales de León era habitual la propiedad comunal de un "tambor de mozos", con el que se cantaban las rondas por los pueblos y se acompañaba a las panderetas de las mozas.

Panderetas. La pandereta es en León un instrumento femenino. Son las mujeres las encargadas de animar las fiestas con su voz y con la pandereta cuando no hay dinero para contratar a otro músico más "profesional". Cada panderetera posee una técnica personal y casi irrepetible, como una firma, para interpretar unos titos, una jota, o un corrido.

 

Pandero redondo de sonajas. En León, sobre todo por la montaña, son habituales los panderos de hasta 45 cm. de diametro. Siempre llevan dos agujeros que corresponden con las dos posiciones habituales para tocar la jota (a una mano) o el baile chano (a dos manos).

 

Pandero cuardrado. Verdadera reliquia musical del rincón noroccidental de la provincia (comarcas de Babia, Laciana y alto Sil). Consta de un bastidor de madera forrado de piel de cordero o cabrito en cuyo interior se colocan cuerdas de tripa, causantes de la especial resonancia del instrumento. Se toca siempre a dos manos. Casi indispensable para tocar el baile chano o del país.

 

 

Tarrañuelas. Instrumento de percusión que en otras regiones se denomina tejoletas o palillos. Puede tocarse a una mano o a dos, dependiendo de la habilidad del músico. Aún existen tocadores en la Ribera y en la Montaña Oriental Leonesa. Se suelen usar maderas duras para su construcción como el roble, la encina o el castaño.

 

Castañuelas. Las castañuelas leonesas suelen estar talladas a punta de navaja por los pastores que entretenían sus turnos de "vecera" en estas labores. Se pueden distinguir por su timbre y tamaño las femeninas de las usadas por los hombres, mas graves. la técnica de tocarlas a mano abierta es propia de León.

 

Castañuelas Babianas, o montañesas, son de gran tamaño, sobre todo las masculinas. En la cabrera este tipo de castañuelas se llaman Chocayos.

 

 

Caldero. El uso de este utensilio de hierro como instrumento es propio de los pastores de la montaña oriental leonesa.

 

Taja de lavar. Este modesto utensilio se utilizaba también para hacer música, a falta de otro más adecuado , bien frotandolo según el ritmo de jotas o pasodobles o bien con el mazo y el mortero, según la peculiar técnica de Angel Alija de Palacios de la Valduerna, imitando el ritmo de las ruedas de un molino para cantar su "Canción de la molinera" (en nuestro disco 'Sones'. 1994).

Pitos. Castañuelas de pequeño tamaño que se colocan en el dedo pulgar y se frotan con el indice o corazón a modo de percusión para acompañar el baile.

Botella de anís. Extendida percusión española que aprovecha las rugosidades de la botella para acompañar ritmos, sobre todo navideños.

Flauta pastoril. Los pastores de toda la provincia constríian estos instrumentos con madera de castaño, corteza de "Sabugo" o con la caña del palo de una escoba. Servía de aprendizaje para luego acometer empresas musicales de mayor dificultad como la gaita o la dulzaina.

Hoz. El sonido que se produce al afilar la hoz con la piedra de afilar acompaña a los cantos de siega.

 

Guitarra. No se trata de un instrumento que haya calado en la tradición musical leonesa. Sin embargo, fué habitual entre los ciegos y copleros, naturales de otras regiones, que cruzaban nuestras tierras vendiendo los pliegos de cordel y cantando romances de fiesta en fiesta. Se les solía llamar "guitarreros" y concentraban facilmente la atención del público.